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El gran estafador




Durante el primer mandato como gobernador de Provincia el Doctor Gildo Insfran, ordenó el pago compulsivo por parte de los agentes de la administración pública de cinco hasta un quince por ciento de sus haberes según su escala jerárquica en el mal llamado impuesto solidario, la excusa era la grave situación económica existente, pero el mismo mandatario hizo la promesa de reintegrarlo una vez superada la crisis financiera. Constituyendo esta la primer Gran Estafa del reelegido gobernador, por cuanto desde el año dos mil uno la provincia informa su equilibrio y superávit fiscal. La promesa de reintegro del señor gobernador es más vieja aún tanto que parece haberla olvidado.

Durante el segundo mandato constitucional de Gildo Insfran, luego de la sangrienta interna peronista entre el citado funcionario y su anterior compañero formula, Vicente Joga, quien resultara derrotado en los estrados judiciales con la mentada interpretación de la constitución Provincial que en un principio impedía la re reelección de Insfran, por haber ocupado en situaciones consecutivas los cargos de Vicegobernador y la de gobernador de la provincia, siendo en un principio inhabilitado por el dictamen del Superior Tribunal de la Provincia en ese momento presidido por Carlos Gerardo Gonzalez, quien a la postre fue detenido por orden del Juez de Instrucción Arturo Ceferino Arroquigaray, generando así una tremenda crisis en el Poder Judicial dada por la anormalidad de que un subordinado sea quien ordena la detención de un integrante del Máximo Tribunal. El Gobernador Insfran se manifestó a favor de la independencia de poderes argumentando que “que la justicia se depure por sí sola, es bienvenido por la sociedad”.

Así llego a su tercer mandato luego de triunfar en las elecciones para gobernador y por supuesto para evitar males futuros modificó la constitución estableciendo reelecciones indefinidas y aumentó el número de ministros a cuatro, por lo que ha dejado de ser un Tribunal no vaya ser cosa que se repita lo que sucedió con Gonzalez. Un visionario totalmente.


Bocanfor: la mayor transferencia de recursos a unos pocos


El treinta y uno de Agosto del año dos mil uno, la provincia de Formosa comenzó a emitir bonos o empréstitos de circulación forzosa, que fueron puestos en circulación al mes siguiente, fueron denominados BOCANFOR (su vencimiento estaba estipulado para el primero de agosto del año dos mil tres), tenían como motivo el escudo y el mapa de la provincia y giraban en las denominaciones por dos, cinco, diez, veinte y cincuenta pesos.

Con esta medida el gobierno de la Provincia hacia frente a la terrible crisis social y económica que desfinanció a las provincias de la República Argentina. El estado nacional había dispuesto la emisión del LECOP (Letras de Cancelación de Obligaciones Provinciales) fue una serie de bonos de emergencia emitidos entre el año dos mil uno y dos mil dos, según el decreto 1004/01, y tenían como vencimiento el treinta de septiembre del año dos mil seis. Fueron emitidos por el estado nacional para cancelar deudas con los estados provinciales debido a la falta de recursos financieros. Su aplicación se inició con el gobierno de Fernando De la Rúa y continuó con el gobierno de Eduardo Duhalde, estos bonos circulaban a la par del peso convertible, se podían utilizar para hacer compras, pagar sueldos, impuestos y beneficios sociales como el Plan Jefes y Jefas de Hogar. Era más que una salida buena del pozo en que estaban las economías regionales empujadas por el desmadre de la administración nacional. Pero el ingenio interminable del nuevo líder del Peronismo Formoseño encontró en el BOCANFOR la salida perfecta para conseguir los pesos que no tenía de manos de sus propios comprovincianos a pesar de seguir informando su equilibrio y superávit fiscal, sin embargo la ley de emergencia económica es renovada casi de manera automática para evitar los pagos de los juicios contra el estado.


La segunda gran estafa al pueblo formoseño fue la implementación del citado Bono por cuanto Nación para el pago de haberes enviaba LECOP que era un bono de circulación nacional y su valor era equivalente con el peso, consistiendo la gran diferencia en que esa cuasi moneda si era aceptada por las financieras, inmobiliarias, automotrices y el servicio telefónico.


Otro curro:

Durante esta pandemia y antes una nueva situación crítica esta vez originada por la emergencia sanitaria, el gobierno de Insfrán volvió a implementar medidas que le significaron un ingreso extra y con la diferencia que no se repitieron en ninguna otra provincia. Los centros de aislamiento originaban el envío de fondos desde nación de los que solo se invirtió una módica suma dejando dividendos considerables. A aquellos Formoseños que pudieron costearse un hotel se les cobraba $2500 diarios de servicio de seguridad policial. En algunos hoteles había más de cuarenta alojados ni al más fanático de los Gildistas le cabe la más mínima duda que jamás repartirían entre tres o dos policías la suma de $100.000 diarios.


Columnista invitado