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  • Dany Cherñac

Oposición: La historia se repite


A propósito de radicales que sueñan con proteger el kiosquito y peronistas “disidentes” que no lo son tanto.


Por Dany Cherñac


“NO FUE NEME”. Así con mayúsculas publicitan desde la Unión Cívica Radical el fallo por el cual se declara la inconstitucionalidad del cobro de los 5000 pesos que impone el gobierno para excluir a los pobres que desean regresar a Formosa.

No hace falta decir que las medidas recaudatorias del autoritarismo gildista van dirigidas contra quienes menos tienen, porque los “altos dignatarios” del régimen tienen vuelo sanitario a cargo del Estado para ser trasladados a las clínicas más lujosas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como el ministro Zorrilla, un privilegio al que no todos los formoseños tenemos acceso.

Ahora comienzan las acusaciones cruzadas en la oposición que se disputa el exiguo caudal de votos no oficialistas en la provincia más pobre del país y que desde que asumió Gildo Insfrán excluyó a decenas de miles de familias expulsándolas de su territorio.

El acápite “NO FUE NEME” es toda una declaración de principios, acomplejados por las permanentes derrotas electorales, los radicales buscan mellar la imagen de la dirigente kirchnerista con amplia adhesión entre los formoseños, para disputar ese escaso 25% que obtuvo toda la oposición alineada a Floro Bogado junior en 2019.

De esa forma los radicales vuelven a cometer los errores que perpetran desde 1987, salvo la honrosa excepción de 1999 cuando se ganó la intendencia, salen a pescar votos en la pecera de la oposición; en lugar de aventurarse en el azaroso mar de ciudadanos en toda la provincia. Si tuvieran líderes convocantes y propuestas para toda la población podrían restarle votos al gildismo y sumarlos al caudal propio, como lo hicieron Fernando de la Rúa y Gabriel Hernández en el último año del siglo pasado.

Esos resultados no hubieran sido posible si De la Rúa y Hernández no hubieran convencido a una amplia franja de peronistas que los voten, cabe aclarar que ese año en los comicios provinciales Gildo Insfrán obtuvo más del 50% de los votos unas semanas antes de las elecciones naciones y las municipales, que sumados al 21 por ciento de Vicente Joga configuraron un triunfo aplastante del peronismo que ese año consiguió, por primera vez, sumar 11 diputados de los 15 en juego.


Kirchnerismo

Volvamos a la actualidad. Pasaron 21 años y la oposición formoseña no encuentra el camino para crear dirigentes que sumen votos diferentes al 25% que nunca votó peronismo y no tienen la creatividad necesaria para convocar a más ciudadanos.

Cada tanto coquetean con los peronistas que dicen estar hartos del inmovilismo militante que genera la reelección indefinida de la cúpula enquistada que sólo deja espacios en caso de fallecimiento, Floro Bogado junior es la prueba, y aun con el peso de su apellido él no obtiene espacios en esa cúpula y entonces hace lo que hizo su padre en 1991, juega al disidente para sumar votos opositores y luego negociar mejores espacios en el oficialismo.

Antes fue Manuel Celauro que hasta logró hacerse elegir diputado en las boletas radicales y todavía no había recibido su diploma en el Tribunal Electoral Permanente y ya había jurado lealtad al régimen.

Cabe recordar que Floro Bogado padre, pese a esa “disidencia”, logró que Carlos Menem lo mantenga como embajador en Asunción, para luego atar acuerdos con Vicente Joga que pergeñó la fórmula Insfrán-Bogado para la reforma Constituyente nacional de 1994 y que repitieron exitosamente hasta su fallecimiento.

Ahora pasa lo mismo, el partido Nuevo País que es el sello que detenta “Florito” es una agrupación financiada por las estructura kirchneristas, entre ellos el Vicegobernador de Corrientes Gustavo Canteros que es el candidato a intendente que el cristinismo correntino lleva para las elecciones del 29 de agosto.

Es decir Floro junior es disidente, pero no tanto, como lo fue su padre en 1991. La candidatura de Gaby Neme es una forma de garantizarle a Cristina Kirchner y a Alberto Fernández más levanta manos en el Congreso y todos sabemos que Cristina ama a Gildo Insfrán porque anhela ser eterna presidente como el lagunense.

El Club de Franja Morada

Por el lado de los radicales no hay mucha diferencia. El renunciante Juez Federal Fernando Carbajal pertenece al grupo militante de la Franja Morada la Facultad de Derecho de la UNNE de los 80 y con influencia en ella hasta los 90, ahí se hizo conocido de notorios militantes radicales como Blas Hoyos, Hugo Bay, Silvina Jouliá, y otros por entonces jóvenes radicales con padres diputados como Luis Naidenoff; de hecho Carbajal era socio del ahora funcionario gildista en el estudio de abogados que funcionaba sobre calle Fotheringham, frente a la sede de ATE.

Fernando Carbajal llega a la postulación de la mano de quienes heredaron la “Red Solidaria” de Gabriel Hernández, que en 2005, financiados por los radicales del gobierno del cuñado chaqueño obtuvieron la candidatura a senador que consagró a “Luisito” como senador...

Desde 2001 cuando fue la última vez que la oposición se aproximó a una derrota digna, Hernández perdió la senaduría por 150 votos y el radicalismo retrocedió casilleros, incluso los egoísmos internos la dejaron sin diputado nacional cuando los “disidentes” decidieron cortarle boleta a Miguel Insfrán.

Desde entonces se conformaron con gestionar bancas cada vez en menor cantidad al punto que se resignaron a tener solo 8 o 7 diputados de 30, un par de concejales en la capital y casi nada más.

Todo indica que en este turno electoral Gildo Insfrán ratificará su reinado, los radicales seguirán cuidando el “kiosquito” y los peronistas que juegan a la disidencia provincial sufrirán una amarga derrota. Como esos “disidentes” son bancados por la estructura kirchnerista nacional, no van a tardar en volver al redil gildista. La historia siempre se repite y hasta los nombres de los disidentes, aunque en esta oportunidad sea el hijo de Floro Bogado.


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