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Quimeras

Por Ruben Orlando Gimenez


El ciberespacio me condena a enterarme de lo que no deseo. Didi una joven que nos adoptó a Patry y a mí como sus padres postizos, no porque no tenga los suyos de sangre y herencia genética, por esa entrañable hermandad que sólo los formoseños entendemos, es otra promesa que decidió radicarse en algún lugar más allá del Bermejo.

Mientras recita en forma de memes sus poemas dulces que hablan de desengaños y tristezas y al mismo tiempo de esperanzas, trato de entender porqué el mal gobierno sigue empeñado en expulsar a los jóvenes de la provincia que son un presente fructífero.

Didi es profesora de letras, activa militante de la cultura, y con toda esa carga de conocimiento no halló su lugar dentro del meneado modelo que -cada día, mes o año- expulsa a más formoseños.

Por estos días las PASO mostraron un poco de esperanza, el régimen por primera vez en varios lustros muestra signos de debilidad electoral, pero pienso, nosotros mismos Patry, Manu, Fede, Marcos e Isa, a quien Didi eligió como hermana, y hasta Guille fue forzado a nacer en otro destino, padecemos desde hace más de una década ese desarraigo.

Como podemos enjugamos las lágrimas de tanto extrañar hasta las cunetas llenas de agua sucia de los barrios que supimos habitar, reconstruimos nuestras vidas, los hijos crecieron, se enamoraron y hay chaqueños que son parte de nuestras de vidas.

Mientras hago estas reflexiones frente a una computadora en una redacción de Corrientes, otra vez el ciberespacio me cuenta que la furia de los dueños del régimen amenazan con quedarse 25 años más.

El régimen ya no puede garantizar inclusión ni siquiera a sus adherentes, porque las familias que protestan por un módulo habitacional no son militantes del libertarismo trucho que representa Javier Milei son las madres que quedaron afuera de un modelo que solo da participación a los allegados del poder.

Didi y su hermana elegida -mi hija- Isa tienen la edad del régimen formoseño. Ellas en Formosa sólo conocen un gobernador, mi hija que vino con nosotros en 2007 en Chaco conoció a Roy Nickisch, a Koki Capitanich, a Domingo Peppo y de vuelta a Koki.

En Corrientes pasaron Arturo y Ricardo Colombi y Gustavo Valdés acaba de ganar su reelección para su último periodo, es decir que un proyecto político puede permanecer con otros nombres y fortalecer la democracia.

Esa amenaza es un riesgo a considerar para que los vientos de cambio que comenzaron a soplar en Formosa se conviertan en un vendaval que termine con las décadas de mal gobierno, para que no haya más Didí ni más familias que se vean forzadas a buscarse un futuro en otros lugares donde la inclusión no sea una quimera.