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  • Dany Cherñac

Un primer paso para cambiar la historia

Por Daniel Cherñac


Fernando Carbajal y Gabriela Neme trajeron aires nuevos a la política formoseña. Los resultados de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias muestran que hay esperanza de cambio para nuestra postergada provincia.


Es la primera vez desde 1991 que el peronismo oficial no supera el 50% de los sufragios, que el gildismo haya sacado 48% de los votos pese a todo el aparato estatal de la Nación y la provincia es una muestra del fracaso del autoritarismo.

Si se suman las alternativas opositoras Gildo Insfrán sufrió el primer revés de su historia electoral, vale destacar que en 1999 cuando declaró su independencia de Vicente Joga, a quien solía llamar “el dueño del circo” cuando era su vicegobernador, Gildo Insfrán solo sumó 51% de las voluntades de los formoseños que de esa forma se sacaban de encima al “León Blanco” y sus modos que obtuvo 21% y así el superlema justicialista lograba meter 11 de los 15 diputados.

Ahora bien desde 1999 a la fecha el oficialismo formoseño siempre mantuvo su hegemonía por encima del 60% con algunos altibajos, pero la oposición no logró concitar la mayoría de las voluntades nunca, ayer hubo otra manifestación de voluntades.

No es casualidad que la mayoría de los votos que perdió el gildismo hayan ido a parar a las listas de Fernando Carbajal y Gabriela Neme, quienes fueron las caras visibles de la resistencia al fascismo político disfrazado de política sanitaria que se llevó la vida y los bienes de decenas de miles de formoseños.

Lo de ayer es el puntapié inicial, la oposición debe sopesar sus números y definir nuevas estrategias de cara a las elecciones provinciales, que se harán en conjunto con las nacionales del 14 de noviembre donde la infamia de la Ley de Lemas puede jugar en contra de la voluntad popular de cambio.

Formosa no es un feudo sólo desde el inicio de la pandemia, la enfermedad sólo hizo más visible las políticas de atraso y subdesarrollo que encarna el “modelo formoseño” que para algunos funcionarios encumbrados tiene carácter de religión.

Los políticos opositores deben encontrar la fórmula para frenar la sangría de comprovincianos que se van de la provincia y a mayor ritmo desde que el poder de Gildo Insfrán ingresó a su apogeo.

Esta es la oportunidad para que dentro de dos meses haya un cambio cualitativo en las propuestas, ya que está demostrado que cuando aparecen candidatos que muestran algo distinto el pueblo de Formosa está dispuesto al cambio. 2021 puede ser la bisagra que termine con el poder absolutista de un modelo que empobrece y expulsa a los hijos de los formoseños.